Programa de fidelización para salones de uñas
El semipermanente dura tres semanas y después hay que retirarlo. Esa fecha la fija el esmalte: la clienta va a volver a un salón sí o sí. La pregunta es a cuál, y ahí pesa lo que ya tiene juntado contigo.
La fidelidad en este rubro es con la manicurista, no con el local. Es la razón por la que un salón pierde media clientela cuando se va una chica del equipo. Una tarjeta a nombre del salón no reemplaza esa relación, pero le pone un costo a cambiarse: cuatro sellos de seis no se dejan por una promoción de Instagram.
El premio sale de tu agenda y no de tu caja. Un nail art, el esmaltado de pies, el retiro: son minutos de un turno que muchas veces estaba libre, y para la clienta valen el precio de lista. Por eso un salón puede ser generoso con el premio sin tocar el margen.
Un programa de ejemplo para tu salón de uñas
Tarjeta de sellos
6 sellos
Puntos y menú de premios
Premios que funcionan en salones de uñas
Un buen premio le cuesta a tu comercio el insumo y al cliente le vale lo que cuesta en tu mostrador. Sirve igual al final de la tarjeta de sellos o en el menú de puntos. Dos ejemplos del rubro:
El nail art que ya sabes hacer
El retiro, que es cuando se van
Preguntas frecuentes
¿Sirve si mis clientas vienen por una manicurista en particular?
Sirve justamente por eso. La tarjeta es del salón: si la chica se va, la clienta sigue teniendo sellos acumulados contigo y una razón para probar con otra del equipo. No reemplaza la relación, le pone un costo a romperla.
¿Cómo evito regalar un turno completo?
Eligiendo un premio que ocupe un hueco corto y no una cita entera. El esmaltado de pies, el nail art o el retiro entran en el final de un turno. Si prefieres dar el servicio completo, pide más sellos: con una visita cada tres semanas, diez sellos son siete meses y el premio se paga solo con las visitas del camino.
¿Puedo dar algo antes del premio final?
Sí. Una tarjeta de sellos acepta hasta tres premios intermedios. Lo habitual acá es el nail art en el tercer sello, para que la clienta reciba algo a la mitad y no abandone la tarjeta.
¿Y si la clienta no trae el teléfono?
La buscas por su número y le sumas el sello igual. La tarjeta vive en Apple Wallet o Google Wallet, así que no descarga ninguna app, y con cada sello le llega el aviso a la pantalla bloqueada.