Programa de fidelización para peluquerías
Una clienta de peluquería que se queda contigo vale años de servicios, color y productos. Perderla cuesta lo mismo. Entre visita y visita pasan cinco o seis semanas, tiempo de sobra para que una amiga le recomiende otro salón. El programa mantiene el vínculo activo en ese hueco: puntos que ya tiene, un nivel que le costó alcanzar y un beneficio esperándola.
Con visitas espaciadas, los niveles altos tardan meses reales en alcanzarse. Eso está bien. El nivel alto de tu programa debe sentirse como lo que es: el reconocimiento a una clienta de años, no un cupón que cualquiera junta en tres compras.
En la recepción, el flujo es el de siempre: cobras el servicio, la clienta dicta su documento, el sistema suma. Si además lleva el shampoo que usas en ella, ese gasto también suma puntos.
El programa recomendado para tu peluquería
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El premio inteligente en peluquerías
En vez de descontar dinero, rewa puede entregar el beneficio como un producto elegido según lo que cada cliente compra. El descuento vale su precio de lista; a ti te cuesta el insumo. Dos ejemplos de este rubro:
El tratamiento de la silla de al lado
El producto que ya usa
Preguntas frecuentes
¿Cómo manejo servicios de precios muy distintos?
Los puntos van por gasto, así que el color de tres horas suma más que el flequillo de diez minutos, sin configurar nada por servicio. El tope por uso evita que un combo grande se lleve un descuento desmedido.
¿El programa sirve para vender productos, no solo servicios?
Sí, y es donde más rinde: el premio inteligente sugiere como beneficio productos que la clienta ya conoce porque los usas en ella. Probarlos gratis es el mejor argumento de venta que existe.
¿Qué pasa si una clienta viene cada dos o tres meses?
Sigue sumando, más lento. El vencimiento de puntos configurable marca el límite: tú decides cuánta ausencia tolera el programa antes de que la cuenta vuelva a cero.