Programa de fidelización para barberías
El cliente de barbería es fiel por naturaleza: encontró a alguien que le corta bien y no quiere volver a explicar cómo le gusta. El problema es la mudanza, el turno que no consiguió, la barbería nueva con sillón de cuero a dos cuadras. Ahí pesa lo que ya lleva juntado. Cuatro sellos de seis no se abandonan por una tarde sin turno.
Con un corte cada tres o cuatro semanas, una tarjeta de diez casilleros tarda casi un año en completarse, y a mitad de camino nadie se acuerda de ella. El ejemplo de abajo usa seis sellos. Si cobras distinto el corte solo y el corte con barba, los puntos premian más al que se hace los dos.
El barbero tiene las manos ocupadas. Al cobrar, escanea el código del teléfono del cliente y vuelve a la silla. El pase le avisa al cliente en la pantalla bloqueada con cada sello, y en tu panel ves quién hace rato que no viene.
Un programa de ejemplo para tu barbería
Tarjeta de sellos
6 sellos
Puntos y menú de premios
Premios que funcionan en barberías
Un buen premio le cuesta a tu comercio el insumo y al cliente le vale lo que cuesta en tu mostrador. Sirve igual al final de la tarjeta de sellos o en el menú de puntos. Dos ejemplos del rubro:
El perfilado de barba
La cera que usas en él
Preguntas frecuentes
¿Tiene sentido un programa si atiendo con turnos?
Sí, porque el turno no garantiza la vuelta. La tarjeta le da al cliente un motivo para esperar su horario en vez de probar otro lugar, y tu panel muestra la última visita de cada uno, así sabes quién cortó la racha.
¿Los sellos van por visita o por gasto?
Eliges tú. Por visita, cada corte suma un sello. Por monto, defines cada cuánto de compra se suma un sello, y el que se hace corte y barba avanza más rápido. Si quieres premiar el gasto con más detalle, los puntos lo hacen solos.
¿Y si trabajo solo y no tengo cajero?
Rewa corre en tu celular. Cobras como siempre, escaneas la tarjeta del cliente y sigues con el siguiente. Si vino sin el teléfono, lo buscas por su número.