Programa de fidelización para cafeterías
El café es el negocio del hábito. Tu cliente de todas las mañanas ya te elige, así que el programa tiene que servir para algo más que premiar al que iba a venir igual: que la visita de la mañana se vuelva también la de la tarde, y que el que pide un cortado agregue el croissant.
La ventaja de una cafetería es el margen. Si de cada 100 que vendes te quedan 60 o 65, un café de regalo cada diez visitas se siente generoso y te cuesta poco más que la leche y el grano. Con puntos pasa algo parecido: el menú puede ir de un croissant a un desayuno para dos.
En el mostrador, el cliente muestra la tarjeta en el teléfono, el cajero escanea el código y sigue con el pedido siguiente. Nadie descarga una app ni guarda un cartón que se pierde al segundo sello.
Un programa de ejemplo para tu cafetería
Tarjeta de sellos
10 sellos
Puntos y menú de premios
Premios que funcionan en cafeterías
Un buen premio le cuesta a tu comercio el insumo y al cliente le vale lo que cuesta en tu mostrador. Sirve igual al final de la tarjeta de sellos o en el menú de puntos. Dos ejemplos del rubro:
La bebida que ya pide
La porción de la vitrina
Preguntas frecuentes
¿Sirve si ya tengo tarjeta de sellos de cartón?
La mecánica es la que tus clientes ya conocen, pasada al teléfono. El cartón se pierde y no te dice nada. La tarjeta digital no se olvida en casa, avisa en la pantalla bloqueada con cada sello y te muestra quién dejó de venir.
¿Sellos o puntos para una cafetería?
Si casi todos piden lo mismo, los sellos son lo más fácil de explicar: diez cafés, uno de regalo. Si el ticket varía mucho entre el que toma un café solo y el que desayuna con dos amigos, los puntos premian más a quien más gasta. Tu cafetería usa una mecánica a la vez y puedes cambiar después.
¿El cliente necesita una app?
No. Escanea el QR del mostrador, deja su email, confirma con un código de 6 dígitos y ya tiene la tarjeta en el teléfono, con opción de guardarla en Apple Wallet o Google Wallet.