Programa de fidelización para tiendas de ropa
En ropa, la mayoría de los clientes compra una vez y desaparece hasta la próxima casualidad. La compra es espaciada, emocional y sin calendario: nadie necesita volver a tu tienda el mes que viene. Acá el trabajo del programa es darle a la clienta de la temporada pasada un motivo concreto para arrancar la nueva contigo.
Con tickets que cambian tanto, contar visitas sirve poco: la que se lleva un pantalón y la que renueva el armario no deberían avanzar igual. En el ejemplo de sellos, cada compra suma según su monto, y con puntos eso pasa solo. El premio conviene que salga de tu stock, como un accesorio, antes que un porcentaje sobre la próxima compra.
El registro es el de siempre: cobras y escaneas la tarjeta de la clienta. Ella queda en tu base con su email y su cumpleaños, así cuando llega la colección nueva tienes a quién avisarle. Con el plan Pro, el aviso llega a la pantalla bloqueada de su teléfono.
Un programa de ejemplo para tu tienda
Tarjeta de sellos
12 sellos
Puntos y menú de premios
Premios que funcionan en tiendas de ropa
Un buen premio le cuesta a tu comercio el insumo y al cliente le vale lo que cuesta en tu mostrador. Sirve igual al final de la tarjeta de sellos o en el menú de puntos. Dos ejemplos del rubro:
El accesorio que completa el conjunto
El básico de la nueva temporada
Preguntas frecuentes
Mis clientas compran dos veces al año. ¿Sirve igual?
Sí, con otra expectativa: la meta es que la primera compra de cada temporada sea contigo, aunque no vengan todos los meses. Lo que ya tienen juntado en la tarjeta, y un recordatorio cuando empieza la temporada, les dan el motivo.
¿No me conviene más hacer liquidaciones?
La liquidación baja el precio para todos, incluidos los que iban a comprar igual, y acostumbra a esperar el descuento. Un premio por fidelidad es silencioso: reconoce a la clienta frecuente sin tocar el precio de vitrina ni la percepción de la marca.
¿Los puntos vencen?
Pueden vencer, y el plazo lo eliges tú. En ropa conviene un vencimiento largo, de un año, para que lo juntado en una temporada llegue a la siguiente. La clienta ve en su tarjeta qué puntos vencen y cuándo.