Programa de fidelización para farmacias
La farmacia independiente compite contra cadenas con programas de puntos corporativos y descuentos de convenio. El cliente que compara termina yendo donde le devuelven algo. Igualar los descuentos de una cadena es imposible con tu estructura; lo que sí puedes tener es un programa propio, más simple y más personal que el de ellos.
El gasto en farmacia es recurrente y estable: perfumería, dermocosmética, lo de todos los meses. Sobre esa base funcionan bien los premios en producto. En lugar de descontar dinero, entregas el tamaño de viaje de una crema o un protector labial, que para el cliente vale el precio de la etiqueta.
En el mostrador cambia poco: el cliente muestra su tarjeta en el teléfono y la escaneas al cobrar. Con sellos por monto o con puntos, escribes el monto que quieres que sume, así lo que tiene precio regulado puede quedar afuera.
Un programa de ejemplo para tu farmacia
Tarjeta de sellos
10 sellos
Puntos y menú de premios
Premios que funcionan en farmacias
Un buen premio le cuesta a tu comercio el insumo y al cliente le vale lo que cuesta en tu mostrador. Sirve igual al final de la tarjeta de sellos o en el menú de puntos. Dos ejemplos del rubro:
El tamaño de viaje de su crema
El protector que quedó de temporada
Preguntas frecuentes
¿Los puntos aplican también a medicamentos?
Tú decides qué suma, porque al escanear la tarjeta escribes el monto. Lo habitual es que el programa gire sobre perfumería, dermocosmética y venta libre, donde el margen y las reglas lo permiten; en muchos países los medicamentos con receta tienen precios regulados que conviene dejar fuera.
¿Cómo compito contra el programa de una cadena?
En relevancia, más que en porcentaje. La cadena da puntos genéricos. Tú puedes poner en el menú de premios el producto exacto que tus clientes usan, entregado por alguien que los conoce por su nombre.
¿Cuánto me cuesta el programa?
Lo que valen los premios que entregas, y eso lo controlas tú con la cantidad de sellos de la tarjeta o el costo en puntos de cada premio. Cuando el premio es un producto de tu estante, te cuesta el precio de compra y no el de la etiqueta.